• Ricardo Fabre

Planeación, administración en crisis y liderazgo.

Actualizado: 4 de sep de 2018

Los planes se crean relacionando las actividades diarias con esas metas y objetivos.

La asignación de prioridades debe ser en función de la contribución de cada actividad

a la los objetivos a largo plazo. Así, las actividades prioritarias serán las que más

me acerquen a las metas de mi empresa.


La base de una buena gestión de crisis en la empresa estará en función de varios elementos


Para aterrizar y volver operativas las actividades prioritarias, el empresario debe agendar y definir las tareas específicas de cada una de ellas, considerando el grado de concentración de recursos (técnicos, financieros y humanos) requerido.


Una vez que se tienen un Plan y se han definido prioridades, este debe ser la guía para la

administración durante las crisis.


Ahora, la base de una buena gestión de crisis en la empresa estará en función de varios elementos. Uno de ellos incluso se puede incluir en el Plan estratégico que mencionamos al inicio.


Este es: ANTICIPAR QUÉ PUEDE IR MAL.

Para esto, el primer paso de la administración ante la crisis, se vuelve el crear Planes de Contingencia.


En este se deben


a) identificar los problemas potenciales


b) clasificarlos según su orden prioritario (en función de la seriedad y probabilidad)


c) desarrollar pasos para prevenir o minimizar sus consecuencias.


Adicional el empresario debe identificar las “lecciones del pasado”. Esto es ¿dónde

se han presentado problemas? y ¿qué información se generó a partir de ellos? Tanto en la Planeación como en la administración ante una crisis, el empresario sus ejecutivos deben tener en mente dos elementos que ayudarán a que se desarrolle mejor el trabajo.


El primero, que ya se mencionó, es mantenerse en el Plan. Es muy fácil echar atrás todo el trabajo que ya se había hecho de planeación cuando las cosas se ponen difíciles. La clave aquí es confiar en el trabajo análisis que se realizó cuando se definieron los Planes. Nunca dar giros bruscos en otra dirección. Y el segundo elemento es no sobre-reaccionar ante una crisis o problema. Lo que se conoce como el síndrome del héroe. Los planes se crearon en

equipo y se deben seguir en equipo.


No es liderazgo sobre- reaccionar. Es lo opuesto. Ante una crisis, cada quien debe seguir haciendo su parte. Es ahí cuando el líder despunta y logra resultados.