• Ricardo Fabre

Emprendiendo nuevos retos organizacionales este 2019.

La cultura de trabajo en equipo es un catalizador para que los colaboradores de la empresa desarrollen una cultura emprendedora, y que esto a su vez sea el motor para desarrollar una gran cantidad de nuevas ideas. Sin embargo, aún hay elementos que frenan a muchas empresas a iniciar una estrategia de intra-emprendimiento basada en un auténtico trabajo en equipo.

En esta edición y en los próximos meses estaré desarrollando conceptos que espero ayuden a nuestros lectores a identificar su potencial emprendedor.

Vamos a iniciar por tres conceptos que creo pueden ayudar a delinear una estrategia para que cada uno de nosotros cambie su perspectiva de lo que es emprender en equipo.


1. Emprender no solamente es desarrollar nuevos productos.


Claro que si tengo un nuevo producto es una excelente plataforma para iniciar; sin embargo, el equipo puede replicar o puedo hacer modificaciones a un producto existente y emprender. Se puede emprender desarrollando una serie de servicios complementarios a un producto existente, o cualquier infinidad de variantes que se nos puedan ocurrir. y la colaboración ayudará a identificarlos mejor.

Lo importante es que no nos frenemos porque ya existen soluciones similares en el mercado. Al contrario, el replicar algo ya existente es un motor de la libre competencia y, más importante aún, es la base para crecer nichos de mercado entre los consumidores, que previamente no estaban siendo atendidos.


2. Emprender no es tener una idea única.


De la mano del inciso anterior, muchos nos frenamos porque vemos que nuestra idea ya la está desarrollando alguien más. Consideremos lo siguiente: hoy ya no hay ideas únicas. Todas las ideas de empresa tendrán competidores. Por lo que no es requisito que sea una idea innovadora y única; necesito que mi equipo sea quien mejor implemente esa idea de negocio. La implementación se vuelve el diferenciador entre los emprendedores

exitosos y los demás. Por lo tanto no competiremos por ideas, competiremos por quien mejor

haga realidad cada idea.


3. Emprender es cambiar la forma de hacer negocios.


Si decimos que no vamos a competir exclusivamente por nuevos productos, ni por ideas originales, ¿Cómo voy a competir si ofrezco el mismo producto o servicio que muchos más? Aunque ya exista un mercado aparente, una gran herramienta para llegar a nuevos clientes, o lograr una posición dominante en un nicho específico, es cambiando las reglas del juego. Cambiando el modelo de negocio. Esto implica que la forma como se comercializa, se interactúa, e incluso de dónde se generan los recursos cambia. Es decir, lo que se ofrece al cliente se transforma de forma radical en términos de la experiencia y el rol que juegan los distintos actores, aun siendo el mismo producto o servicio. Y es este el elemento clave donde el trabajo en equipo basado en confianza y comunicación va a ser la clave para transformar el modelo de negocio.



Por lo mismo, lo que se vuelve relevante para emprender es transformar las ideas en modelos de negocio sostenibles y estructurar nuestros proyectos a fin de que puedan generarnos ingresos. basados en un equipo unido.